Reparto de tareas
- Hacer una lista de todas las tareas, no solo las visibles (cocinar, limpiar, hacer la compra…) sino también lo invisible (planificar el menú, las citas y los horarios individuales).
- Asignar tareas completas, es decir, no es «te ayudo con la cena» sino que cada persona sea responsable de principio a fin: pensarlas, hacerlas y acordarse de ellas.
- Revisar el reparto de vez en cuando. Las necesidades cambian y lo que funcionaba hace un año puede que ya no esté equilibrado hoy.







